viernes, 27 de julio de 2012

No es más que un sentimiento (Falling in Love, MCFLY)

Este es un sentimiento que te arrastra. Te lleva con él hasta la deriva. Es como cuando te ahogas en el mar... luchas por subir a la superficie, mueves las piernas y los brazos intentando luchar contra las olas y la corriente. El agua y la sal queman en tu garganta, el aire acumulado se hace inservible, pierdes oxígeno. Y lo intentas. Luchas por seguir atado a ese hilo que es la vida, tan fino e invisible, que sientes como se rompe poco a poco. Y al final, cuando tus miembros yacen cansados cada vez más lejos de la superficie, y sientes fuego ardiente en la garganta, te dejas llevar. Dejas de intentar resistirte a él. Y simplemente estas a la deriva, oscureciéndote poco a poco, perdiendo el conocimiento. La luz se apacigua, y finalmente se apaga por completo.
Este es un sentimiento que te hace renacer y morir tantas veces que te agota. Te quita las fuerzas tan lentamente que casi no lo notas. Es como cuando desentierras algo valioso del suelo, lo haces con cuidado, capa por capa de tierra, para que no se dañe. Solo que esto si lo hace. Pierdes fuerzas, cada latido rápido e incesante se vuelve lentamente más pesado. Finalmente, se para. Deja de sentir cualquier sensación y se vuelve oscuro, vacío, etéreo.
Este es un sentimiento hermoso y enfermizo al mismo tiempo. Como una rosa con afiladas espinas.
Es un sentimiento con el que se sueña. Se escriben hermosas historias. Se anhela cuando no se tiene.
Es un sentimiento por el que se llora. Nos desilusiona, nos hace perder esperanzas. Nos hace sentir tristeza, dolor y hasta rabia.
¿Cómo puede existir algo tan contradictorio? ¿Algo tan caótico, tan desordenado, en un mundo donde todo es tan terriblemente ordenado?
Si, sin duda, debe de ser una ilusión, un espejismo. Porque si de algo estoy segura, este sentimiento que es sueño y pesadilla a la vez, nunca lo he sentido con tanta intensidad. Nunca he amado, nunca he querido como lo estoy haciendo en este momento. Esto no puede estar sucediendo... sentir algo de tal magnitud, que va en tantas direcciones... Dime tú, mi amor, si esto es verdad. Si eso que dicen, aquello de que el amor no es más que un sentimiento, es totalmente cierto.

jueves, 26 de julio de 2012

La Novena Noche, de Lesley Livingston

MI RESEÑA.
Kelly va a cumplir su sueño: actuará como Titania en Sueño de una Noche de Verano. Se ha ido a vivir a la gran ciudad con la esperanza de convertirse en actriz y lo ha conseguido. Sin embargo, el Samhain se acerca y esa noche las puertas que separan el mundo mágico con el nuestro se abren. Miles y miles de criaturas del mal saldrán en bandada dispuestos a sembrar el terror por todo Central Park. Los Guardianes Janos están dispuestos a impedirlo, aunque este Samhain es distinto: la puerta estará abierta nueve noches antes. Y Kelly, que descubre que sus raíces no son tan claras como pensaba, está en peligro. Pero Sonny Flannery, el más joven de los Guardianes, no estará dispuesto a permitirlo.
OPINIÓN PERSONAL
Bueno, ahí está la reseña del primer libro. Es un libro un tanto extraño, dado a que es como si estuviera... como decirlo... flotando en el aire. Vale, una comparación rara, pero me refiero a que, o bien la traducción lo deja así, o bien la autora no escribe con una base bien firme. Es otra historia de amor casi imposible entre un chico y una chica de mundos totalmente distintos. El tema hadas y duendes están algo pulidos últimamente, pero se ha creado una realidad totalmente mestiza. Creo que eso bueno, ya que mezcla el mundo de hadas creado por Shakespeare en Sueño de una Noche de Verano, (intentaré leerme esa historia próximamente, la original, por supuesto, para poder hacer buenas comparaciones), con la idea y las leyendas "urbanas" que hay sobre el mundo de las hadas y los duendes. 
El personaje de Kelly, la prota, está muy bien creado. Incluso me impresioné cuando me di cuenta de que ella era hija de reyes. A pesar de que me da la impresión de que la base es bastante dudable, me a gustado. Sonny también es un personaje que me ha llamado la atención, aunque mi favorito es Bob. Ya os enteraréis de que va la cosa. 
Los siguientes dos libros son muchísimo mejores, es como si fuera subiendo poco a poco en cada uno. El segundo te engancha y el tercero simplemente no puedes dejarlo. Sencillamente, pasan cosas que son imposibles de creer o de imaginar.

domingo, 22 de julio de 2012

ALAS, de Aprilynne Pike

MI RESEÑA
¿Qué ocurriría si un día te despiertas, y descubres un pequeño bulto creciendo en tu espalda? ¿Qué pensarías si ese bulto creciera poco a poco, haciéndose cada vez más grande? ¿Cómo reaccionarías si semanas después, ese bulto se convirtiera en... alas? 

Laurel se ha mudado de un pueblo muy pequeño a uno solamente pequeño. Ha pasado de vivir en una gran y antigua casa a una bastante más estrecha. Ha dejado de estudiar en casa para hacerlo en un instituto normal. Pero es eso lo que más le molesta. Todo empieza a ser una pesadilla para ella, aunque no ha echo más que empezar: alas con forma de flor comienzan a crecerle, pequeños descubrimientos que le harán ver lo diferente que resultaba ser, y el amor entre dos chicos. Tamani y David. Se debate entre el amor desenfrenado de uno de su misma especie, y el irreal deseo por un humano...


OPINIÓN PERSONAL (sin spoilers) ***
  Solo una palabra: impresionante. He revolucionado la idea preconcebida que nos han dado las leyendas sobre las hadas para convertirlo en algo mucho más emocionante. Adiós a hermosas criaturas de alas transparentes y etéreas. El argumento y la idea está muy bien. Me encanta que en los libros haya triángulos amorosos. En este caso es entre Tamani y David. Este último es el chico perfecto, inteligente, guapo, educado... y lo siento: no me gusta. En mi opinión, yo nunca me enamoraría de un chico así. En el amor debe existir caos y desiquilibrio para mantenerlo firme. Un amor que sea liso y llanamente perfecto es demasiado ¿irreal?. Demasiado inexistente y monótono.
Es Tamani mi preferido. Apasionado en todas sus formas, siente todo con mucha intensidad. Sus cambios de humor son imposibles de seguir. Tanto en un momento está triste y al instante vuelve a ser provocador.
La historia en si es fácil de leer, aunque va muy rápido, y carece de descripciones. Hay las justas y necesarias, pero yo habría añadido alguna que otra más, como por ejemplo aquel tramo del bosque donde Laurel conoce a Tamani. O su pequeño jardín.

<<Es lo justo”, replicó Laurel. “Te he hecho pasar por mucho" 
“Sabía en lo que me metía desde el principio”. Se encogió de hombros. “Bueno, creo que no sabía todo pero sabía que eras diferente. Desde la primera vez que te vi, supe que había algo... algo especial acerca de ti”. Sonrió. “Y tenía razón”. “¿Especial?” Laurel lo mofó. “¿Así lo llamas?” “Sí”, insistió David. “Así lo llamo”. Se tomó un momento y se estiró para tomar su mano, dándola vuelta y cubriéndola con sus dos manos. La miró en silencio un momento, luego levantó su mano hacia la mejilla de Laurel y la acercó un poco. Ella no se resistió cuando sus labios rozaron los suyos, suaves como el beso del viento pasajero. Se alejó y la miró. Ella no habló; no se acercó. Si él iba a terminar metiéndose en todo lo que su vida se había convertido, tenía que ser su elección>>


viernes, 20 de julio de 2012

Soñar con Ella, part. 3 (That's the Truth, MCFLY)

La música del gimnasio pareció silenciarse por un momento. El corazón me latía desbocado. No creía que fuese posible que eso me ocurriese. Le guiñé un ojo, disfrutando de cada segundo en que ella me hubiese mirado. Y entonces giró la cabeza, poniéndose colorada. Nunca había disfrutado tanto de un baile de fin de curso. La balada que antes sonaba terminó con unas lentas y casi silenciosas notas. No dudé ni un segundo más en ir hasta ella. No importa que solo le digiera "hola", o que hablemos todo lo que dure el baile de fin de curso. Necesitaba oír su voz esta noche. -¡Gabe!
No. Ahora no. Me giro en la dirección de donde escucho mi nombre. Gina. ¿Quién si no? Debí haber venido solo, sin pareja. Se que estoy perdiendo una oportunidad de oro. Se que no podré volver a hablar con ella si no es ahora.
-¿Sí?
-¿Qué has estado haciendo? Me has dejado totalmente sola y no he podido bailar el lento con nadie... ¿Qué chica con pareja no baila un baile lento?
-Mira, Gina, ahora no puedo, ¿vale? Iba a...
-No importa, me debes un baile. ¡Vamos!
Y me arrastró a la pista de baile. No. No, ahora no, Gina. Puedes venir a darme la lata cuando quieras, pero no ahora. No en este momento. Giro la cabeza en su dirección, hacia la pared donde estaba apoyada. Pero veo como se aleja andando. Cada paso hace que su vestido forme pequeñas olas de tul. Su pelo se mantiene detrás de su oreja, dejando que un mechón dorado caiga sobre su mejilla. No. Se va y yo no he hablado con ella.
Gina me pasa los brazos alrededor del cuello y se pega más a mí. Es guapa, si, pero de una belleza convencional. No tenía ni punto de comparación con ella.
Debí haber venido solo, sin pareja. A este paso, no quedará ninguna que me satisfaga. O al menos, si la comparo con ella.

jueves, 19 de julio de 2012

DELIRIUM, de Lauren Oliver

Mi RESEÑA
Intenta imaginarte un mundo donde el amor es una enfermedad mortífera. Que en él existiera una operación que evitara que lo sientas. Imagínate un lugar donde los que aman son castigados. Donde los que se atreven a sentirlo son monstruos y reciben el nombre de inválidos.
Intenta ver una verja, larga y inmensa, que separa aquellos dos mundos que están a favor y en contra de un sentimiento.
A una chica normal, que ha vivido en ese mundo donde no existen las penas del corazón. Que ha vivido rodeada de esa extraña realidad.
A un chico que logrará cambiar su borrosa visión del mundo.
Intenta hacerlo. Solo por un momento. Porque hasta que yo no me leí este libro, no fui capaz de hacerlo



OPINIÓN PERSONAL (aviso spoilers) * * * * *

Este libro es, como la mayoría de los de Lauren Oliver,  un libro emocionante. Tiene un final propio de esta autora: inesperado, imposible y totalmente desesperante. Nadie, absolutamente nadie, es capaz de saber como acabará una historia tan arrebatadora como este. 
La idea de Delirium, que es la enfermedad en el que esta basado el argumento de la historia, me ha resultado muy extraña y original a la vez. ¿Qué pasaría si aquellos científicos que descubrieron que amar era una enfermedad mortífera, tuvieran razón? ¿Es posible que un sentimiento tan hermoso como ese pueda de verdad hacer semejante daño? En mi opinión, muchas de las medidas y prohibiciones eran excesivas, pero eso le daba al lector grandes razones para pensar que ese supuesto mundo utópico no era para nada deseable. 
Los personajes me han resultado ¿profundos? En realidad no hay muchos adjetivos para describirlo. Ya lo se, parece que no hago más que echar rosas a este libro. Pero me defiendo: en este caso vale la pena darle unas cinco estrellas. Hay romance entre Alex y Lena. Los dos lo sienten desde lo más hondo de su corazón. De una forma más tímida en Lena después de haber vivido tanto tiempo en un mundo donde amar era algo terrible. En parte la comprendo. Es muy difícil abandonar costumbres de siempre. Y mucho más con algo que te han enseñado desde pequeña y castigado por incumplirlo. Así que en el momento en que Alex se lanza y le dice que le quiere, Lena huye despavorida, asustada no solo por haber conocido un inválido, si no también por sentir algo por él. 
Este es, en definitiva, un libro que junta de todo un poco: romance, algo de acción, ficción futurista y drama.


lunes, 16 de julio de 2012

La Voz (Voces en mi interios, PORTA)

La caja de cerillas jugaba entre mis manos, constante. Ante mí, una pequeña habitación que conocía demasiado bien. Tras aquella puerta se escondían un montón de malos recuerdos.
<<Y sentimientos oscuros, también>>,- escucho decir aquella voz en mi cabeza.- <<Hay quien dice que quien ríe el último ríe mejor>>.
 Sí estoy totalmente de acuerdo. Solo hay una manera de que ellos paguen por todo lo que me hicieron, y está dentro de la caja de cerillas. 
<<Es muy fácil>>, me susurra la voz. <<Solo tienes que abrirla. Y entonces las deudas estarán pagadas. TODAS>>
Acaricio con las yemas de mis dedos la pequeña caja de cartón. Demasiado tentador. Demasiado fácil. 
<<Pero situaciones desesperadas necesitan soluciones desesperadas. Ellos se lo han buscado. Has aguantado demasiado>>
... Aunque ¿y después? ¿y los contras? Esto no debe acabar así. A pesar de todo, no se lo merecen. No quiero seguir escuchándole. Debe de haber otras formas de acabar con esto. No debe terminar así. Ellos...  
<<Ellos sí se lo merecen. ¿Acaso has olvidado ya como te trataban? ¿Tan rápido han desaparecido las veces en que has vuelto a casa con un ojo morado?>>
 No. No lo he olvidado. Siguen aquí. Tiene razón. No puedo dejarlo escapar. Las cerillas queman en mi mano, anhelando ser deslizadas por el borde de la caja y arder en una pequeña llama.
<<Hazlo. Te lo están pidiendo a gritos>> 
-Callate -le respondo, con un escalofrío recorriendo mi espalda
<<Hazlo. Ya. Ahora.>>
-CALLATE. -No podré hacerlo. Ojalá aquella voz se funda. No la aguanto, no la soporto. Ha estado todo este tiempo a mi lado, pero esto ha ido demasiado lejos
<<Solo me callaré si lo haces, si enciendes esa cerilla y abres la puerta. Es fácil. Todo son recompensas ¿no?>>
Ya no lo aguanto más. Si esa es la solución, si así es la única manera de que esto acabe... Agarré la cerilla. Escucho el sonido que hace al deslizarse sobre los costados de la caja. Huelo el humo que desprende su llama a la par que el pomo de la puerta gira.
Después de aquello: gritos. Y fuego. Sobre todo fuego.


jueves, 12 de julio de 2012

Soñar con ella part.2 (Lo que no ves, POL 3.14)

Entré en el gimnasio deseando que nadie me vea. Al menos, no vestida así. Mi hermana me había obligado a venir después de estar dos horas hablando sobre los bonitos recuerdos que tendría. Así que por eso, ahora estoy cruzando la sala ataviada con aquel vestido azul que me regalaron por mi cumpleaños. No me gustaba. Me sentía incómoda con tanta purpurina en los ojos y con el pelo suelto. Yo no soy así. Lo peor de todo: sentía que un montón de ojos se clavaban a mi espalda. Odio esa sensación de que todo el mundo me mire. ¿Tan difícil es pasar desapercibida aquí? Lo sabía, es el vestido. O los tacones, quizás. Demasiado altos y ostentosos... A lo lejos, veo a Diana bailando con su pareja una canción lenta. Que afortunada es ella. Es una chica muy bonita, con la nariz pequeña y los ojos azules. Y es alta y bien formada. Atrae las miradas de cualquiera incluso sin llevar escote. Todos la miran a ella cuando salimos juntas. Y ahora bailaba con el chico de sus sueños. Ojalá me ocurriera a mí lo mismo. La cantidad de historias que tengo escritas sobre aquel momento en el que un chico se olvide por un segundo de como soy y me quiera de verdad no se cuentan con los dedos. Pero ¿en serio puedo esperar a que pase? Me apoyo contra la pared, esperando a que termine la balada para ir a hablar con Diana. La gente baila en la pista de baile. Parejas que se aman o que simplemente lo hacen por que no hay nada más que hacer.  Miró mis manos y levanto la mirada. Me muerdo el labio al ver que hay un chico mirándome. No, un chico no. Es el chico. El mismo con el que me cruzo con lo pasillos y pasa siempre a mi lado. Ya no se si lo hace a posta o es que no se da cuenta. Es el mismo que me ayuda a recoger los libros cuando se me han caído al suelo. El mismo al que no puedo dejar de mirar en clase.
Me guiña el ojo y yo sonrío, sonrojándome, al apartar la vista. Dios, que vergüenza... No, el no tiene ni idea de las veces que tengo que controlarme para no desear pasar por su lado en la cola de la Cafetería. Ni la cantidad de veces en que, escribiendo aquellos pequeños relatos románticos, he pensado en él. Para él seguro que no soy más que otra chica, nada más. Pero eso es por culpa de mis ojos pequeños y de mi baja estatura. ¿De verdad he llegado a pensar que tenía alguna posibilidad? Ni siquiera se su nombre... A lo mejor, solo a lo mejor, sería buena idea volver a encerrarme en mí misma y olvidarme de aquel chico, que apoyado en mesa de las bebidas, me sigue mirando.

martes, 10 de julio de 2012

Cuando me di cuenta de todo (Nowhere left to run, MCFLY))

Después de todo este tiempo, me decido a cerrar los ojos. Después de haber visto pena, desesperanzas y sueños rotos. Después de todo eso, ya no creo que quiera seguir viendo más. Yes en ese instante en que mis ojos se cierran y me rodeo de oscuridad. Es en ese instante en que mis párpados se juntan y quedan ocultas mis pupilas tras ellos. Solo entonces lo veo todo claro. Ya se como empezó todo. Ya se cual fue la primera ficha que cayó y empujó a todas las demás. Mis puños se cierran con fuerza, sedientos de venganza. Nunca había reaccionado así, nunca me imaginé que desearía hacerle daño a una persona. De la misma manera en que nunca imaginé que ocurriría todo esto. Sí, ahora es cuando pienso que debería haber aceptado las armas que me ofrecían. Ahora es cuando le veo sentido a todas estas guerras, peleas, soldados y muertes. Escucho a mi alrededor, aun con los ojos cerrados. Los llantos de un niño. Disparos que no cesan. Mujeres gritando. Cristales que se rompen. Y chillidos. Sobre todo chillidos desgarradores. Algo crece en mi interior. Algo que me come por dentro y  hace que mi furia sea cada vez mayor. Poco a poco desaparece la persona que minutos antes era. No sirve de nada ocultarnos si ellos van a perseguirnos hasta que no quedemos ninguno en pie. Hay que actuar. Hace tiempo que debí haberlo hecho.
Y abro los ojos, dispuesto a acabar con cualquiera que me amenace. Que nos amenace.

El ángel (Ashes to Ashes, IBEN II)

El joven deslizaba sus dedos sobre las teclas del piano. En su cabeza solo retumbaba el recuerdo de aquella chica a la que un día amaba. Sus alas negras de ángel caían tristes tras su espalda, mientras una lágrima amenazaba por deslizarse por sus mejillas. La música de aquel piano, las notas dulces que emanaban de el, eran su única vía de escape, e impedía que se sumiera aun más en aquel mundo oscuro donde en ese momento se encontraba. Su recuerdo, siempre presente aunque cada vez más borroso, le perseguía. No podía si quiera cerrar los ojos sin que su imagen se le apareciera en su mente. El sonido de su voz inspiraba todas sus canciones, inundadas de melancolía. Su inmortalidad se había convertido en un castigo para él. Y ahora, aquel ángel de negras alas y oscuros cabellos dorados, se ocultaba tras las paredes y vitrinas de la vieja catedral. Los ventanales llenos de polvo inundaban con tétrica luz la estancia. Sí, él sabía que aquella joven mortal a la que le había dado su corazón se había ido. Pero volvería. Renacería de sus cenizas una y otra vez, como hacían todos los humanos.No iba a arriesgarse a perderla por segunda vez. Esta vez, intentaría con todas sus fuerzas mantenerla viva. Y haría lo que fuese para conseguirlo.

lunes, 9 de julio de 2012

La noticia (Down goes another one, MCFLY)

Palabras salieron de sus labios. Y no pude escuchar más. Todo perdió sentido. Creí que el suelo desaparecía bajo mis pies y caía. Caía y caía. Hasta un fondo oscuro y tan lejano que era imposible de ver. No era decepción. No era fracaso. Era otro sentimiento muy distinto el que me recorría las venas, alimentando toda célula de mi cuerpo con cada latido. Era confusión. Era indecisión por como se supone que debía reaccionar. Esa, aquella noticia que me acababan de dar, no debería haberme sorprendido tanto, pero lo hizo. Mi mente estaba demasiado ocupada con una tormenta de pensamientos e ideas sin sentido. Ese fue uno de esos momentos en los que salta la chispa. Aquella pequeña descarga eléctrica capaz de hacer que te des cuenta. Detalles que antes pasaron inadvertidos ahora salían a relucir. Las piezas del puzzle encajaban de repente, poco a poco. Y mi mundo se desmorono cayendo a las llamas del mismo infierno. Sed de venganza quemaban en mi garganta. Odio de incalculables dimensiones llenó mi corazón teñiendolo de negro tinta. Mis puños se apretaron con rabia. Mis ojos se cerraron con fuerza y un instinto animal se apoderaba de mí.
Si, me vengaría de aquello. Pero no hoy, ni mañana.
Pagará por lo que me ha hecho lento, muy lentamente, tanto que le dolerá hasta lo más hondo de sus entrañas. 
Y yo estaré allí para verlo. 

sábado, 7 de julio de 2012

Soñar con ella (What makes you beautiful, ONE DIRECTION)

Ella entró en el gimnasio, vestida con un vestido que parecía salido de un cuento. Tan ligero que con cada soplo de viento se movía. Tan azul que daba la impresión de ser parte del mismo cielo. Parecía hecho por y para ella. Y a mí, en ese momento, se me antojó un ángel. Iba sola, moviéndose silenciosamente e intentando pasar inadvertida. Pero aquello era imposible. A cada paso que daba, más gente se giraba para verla. Su larga cabellera dorada, caía en hondas tras su espalda, moviéndose cuando caminaba. Ella no tenía ni idea. Era tan bella, que se te hacía inalcanzable. Era imposible apartar la mirada de sus ojos verdes cuando hablabas con ella, ni cuando, avergonzada de que la estuvieran mirando, sus mejillas pálidas adquirían un tono rosado. Tan dulce e inocente. Tan hermosa y provocadora, aunque esto último lo hacía casi sin darse cuenta. Todo en ella era encantador. ¡Las veces que ha intentado ocultarse a si misma sin motivo! Pero aquí estaba, en el baile de fin de curso, después de prometer una y otra vez que no vendría. Antes de eso, ya tenía a varios chicos en la cola, esperando a que se decida a ir o no. Y decidió venir sola. No tiene ni idea. Hace tanto tiempo, (desde que la vi en los pasillos por primera vez, el primer día de curso, ocultándose entre la gente) que estoy intentado que ella se fije en mí. Que por un momento deje de ser tan tímida para que mire a su alrededor sin recelo y entonces me vea. Vea que la estoy mirando, que deseo hablar con ella. Que ella se acerque, que cada paso se me haga más y más lento. Y que cuando por fin llegue, me sonría. Cada vez que la veo sonreír, es como si cayera hasta lo más profundo de la tierra. Ojalá, solo por un segundo. Llevo tiempo observándola, desde lejos, sin atreverme a hacerla sentir incómoda acercándome a su lado. Cuando estoy con mis amigos, sentados a la hora de la comida, y la miro de reojo, sentada con sus amigas en aquella mesa del fondo. Riéndose, hablando de cosas insustanciales. Como desearía estar al lado de ella en ese momento. Como desearía que sepa lo que yo siento por ella.  Y ahora esta aquí tan a mi alcance... quizás, por un momento si pudiera cumplirlo. Quizás pudiera pedirle que baile conmigo una canción. Con una sola sería bastante. A lo mejor... al fin y al cabo, allí está, sola, apoyada contra la pared, echándose el pelo detrás de la oreja, viendo a los demás bailar. Quizás, solo quizás... Aunque quizás debería empezar a dejar de soñar con cosas imposibles. O lo que es lo mismo, dejar de soñar con ella.