viernes, 30 de noviembre de 2012

La Verdad es que te Quiero (Little Johana, de Mcfly)

No voy a mentirte. La verdad, es que me he cansado de fingir. Y a pesar de que se que jamás verás esto, pues dudo de que siquiera conozcas este sitio, lo escribo. Lo escribo porque no me atrevo a decírtelo a la cara.
Empecemos por el principio: llevo mandándote indirectas desde... desde que el curso comenzó y desde que me empezaste a prestar algo más de atención. ¿Por qué crees que te sonrío cada vez que nuestras miradas se  cruzan, eh? ¿Por qué crees que me escabullo hasta tu pasillo entre clase y clase?
Las verdades chocan. Y mucho más aquellas que desde el principio ignorábamos. Pues esta verdad la ignoraba. No pretendía saber de donde venía esa obsesión oculta por devolverte todas tus sonrisas, de cruzar los dedos cada vez que abría el chat para desear que estuvieses conectado. Hasta que en una de mis noches de insomnio no me quedó más remedio que pensar. Que pensar en el porqué de ese irresistible impulso... y lamentablemente la verdad salió a la luz de la manera más inesperada. Por supuesto, no pude recuperar el sueño aquella noche. No después de eso.
¿Aún sigues dudando de lo que siento?
Nunca me he atrevido ha realizar un acto de tanto valor como es declararme. Ni antes ni ahora. Seguramente, en mi próxima noche de insomnio solo me quedará planear la situación, el momento en que me acerque a ti y te diga todo lo que estoy escribiendo ahora. Pero lo más probable es que la mañana siguiente me vuelva a echar atrás. Así que jamás llegarás a saberlo.
Y todo acabará como siempre. Aguantaré este sentimiento, arrastrándolo hasta que me de cuenta de que ya no lo siento . Aunque pasen semanas, meses para lograrlo. Todo porque no tengo el valor ni la valentía de hacerlo... Pero tampoco es culpa mía. Estoy completamente segura de que tu no sientes lo mismo que yo. ¿Qué por que?
Pues muy sencillo: no soy tu tipo. Parece una respuesta cutre, soy consciente de ello. Aun así es cierto. Te he visto con chicas totalmente distintas a mí. Sus forma de ser, sus físicos, sus maneras de ver el mundo eran distintas a las mías... ¿entiendes ahora mi opinión?
Lo más gracioso de esta situación es que escribo como si de verdad estuvieses aquí. Mis dedos se deslizan sobre las teclas con tal rapidez como si estuviese hablando contigo ahorma mismo, que no deja de ser, de alguna manera, cierto. Y este escrito parece no tener final.
Todo porque no encuentro las palabras para contarte todo lo que quiero confesarte.
Todo porque no tengo valor de decirte la verdad.
Y la verdad es que te quiero.


miércoles, 28 de noviembre de 2012

Éxodo, de Anissa B. Damon

Hola! Después de tanto tiempo, aquí os traigo un nuevo libro. Lamento el retraso, pero desde que comenzaron las clases se me han ido acumulando los trabajos... Pero vayamos al lío:

SINOPSIS:
Voy a darte los tres consejos que a mi no me dieron. Este es el primero: Olvida todo lo que te han contado: los vampiros no existen, los lobos son solo animales y los magos, las hadas y los duendes se encuentran encerrados en grandes tomos de hojas desgastadas.
Quiero mostrarte la otra cara del mundo. Un lugar donde el peligro se enmarca en perfectos rostros de porcelana perlada, el amor es como una bestia salvaje sedienta de sangre que acecha y te arranca el corazón mientras estás dormido y la felicidad… la felicidad es un delito que se paga muy caro.
MI OPINIÓN (***)
   Primero de todo: deciros que la sinopsis poco tiene que ver con el libro. Si yo no hubiese estado tan aburrida en la biblioteca, y no hubiese tenido un nombre y una portada tan atrayente, lo más probable es que ni siquiera le hubiese prestado atención. 
Sin embargo, decidí leerlo, y por ello, tiene esas tres estrellitas. 
Aparte de la cuestión estética, este libro está bastante bien. Recuerdo que cuando comencé a leerlo, me pareció todo bastante gris, tétrico... y no podía dejar de preguntarme cuando empezaría de una vez la historia de amor. No fue así hasta que llegué a la mitad del libro, así que tranquilizaos todas aquellas a las que le encanten las novelas románticas. Esta mezcla un poco de todo.
Pasemos a los acontecimientos. Cuando Lena pide a Christian que le mate, estuve a punto de dejar el libro. ¿Por qué voy a leerme una historia en la que la prota se suicida antes de empezar siquiera la segunda parte? Por suerte, a Christian no le iban los asesinatos en los que su víctima no sufriese ni un poquito, por la que dejó en manos de Lena el final de su decisión. 
Las historias de amor entre personas que jamás podrían estar juntas por moral social... están muy vistas. Y esta novela tiene un pellizco de Crepúsculo, por lo que había momentos que me se me hacia bastante ameno. 
Los personajes... Cristian Dubois: es malo. Pero no malo en plan... robo, amenazas con arma blanca.... no. Cuando digo malo, digo malo de verdad. A él le gusta torturar y ver sufrir porque es su única manera de sentir felicidad. Es un personaje complejo, pues a veces es muy difícil de entender.
Después están los De Cote. Lena vive con ellos, y me encantan. Lissange es mi favorita. Y Liam... su forma de hablar es bastante rara, como en el siglo XVI. Y a veces eso confunde. No sabes si usa el plural para referirse a todo un grupo de personas o solo a una.
Y Lena, la prota, es bastante fatalista. Siempre con ganas de acabar con todo... Me dan ganas de decirle: mira, tienes la oportunidad de vivir eternamente ¿y si la aprovechas y dejas los lamentos para otro momento? Por lo demás, es un personaje como el que más. A veces muy interesante, otras muy imprevisible. 
La trama es sobre todo original. No va de vampiros, ni lobos, ni hadas... pero sin embargo tiene muchos signos fantásticos. 
Conclusión: la recomiendo. Está bien, y no se lee muy rápido, por lo que no te lo acabas en un día. 

lunes, 5 de noviembre de 2012

Para Siempre

Sabes que adoro estar contigo.
Sabes que me derrito con tus besos.
Sabes que me congelan tus miradas.
Pero aun así, los dos sabemos que esto no va como debería.
Pasaré de las frases típicas, del "no es por ti, si no por mí". Porque sabes que es por ambos.
Siempre he pensado que serías tú el que daría el último paso. No se por qué, pero yo siempre me veía como la víctima. Sí, suena bastante egoísta. Pero era así.
Ahora me doy cuenta de lo mucho que me he equivocado. De la cantidad de errores que he cometido.
Pasaré de las explicaciones comunes. No te diré que necesito mi espacio, mi tiempo. Porque mi tiempo y mi espacio son contigo. Sí, lo admito.
Debes de estar pensando que me estoy volviendo loca. Que todo esto es una locura. Casi una paradoja. Estoy cortando contigo y a la vez declarándome. Simplemente, contradicciones. Porque así es como me siento: una contradicción.
Pasaré de los tópicos y no te diré que solo te quiero como amigo porque te estaría mintiendo.
E iré al grano.
Te quiero. Demasiado. Te amo. Con locura.
Pero te dije que esto acabaría torciéndose, acabaría cambiando.
Y te prometo que acabaremos volviendo. Porque tu me prometiste un para siempre.