domingo, 30 de diciembre de 2012

Cazadores de Sombras: Los Orígenes 1, El Ángel Mecánico, de Cassandra Clare

SINOPSIS 
Tessa Gray está dispuesta a encontrar a su hermano, del que no recibe noticias desde hace tiempo. Para ello, se dirige a Londres, donde será raptada por las Hermanas Oscuras, miembros de una organización secreta llamada el Club Pandemonium, y rescatada por los Cazadores de Sombras. Tessa se sentirá atraída en seguida por Jem y Will, y deberá elegir quién de ellos ganará su corazón mientras los tres siguen en busca de su hermano y descubren que alguien trama acabar con ellos.
MI OPINIÓN (* * * * *)
Verdaderamente, la sinopsis no le hace justicia. Lo leí porque soy muy fan de la saga de Cazadores de Sombras, y tenía muy buenas críticas sobre este libro. Pero si yo, en el caso hipotético de haber sido una chica cualquiera que desconoce la existencia de esa emocionante saga y descubre este libro en una estantería de una biblioteca... lo cogería solo por el título.
Adoro como escribe esta autora. No se como lo hace, pero me encanta. Su es escritura ágil y directa, y me engancho  a sus libros con muchísima facilidad. Si no os habéis leído todavía nada de esta autora, hacedlo ya.
La trama del libro solo la puedes seguir SIN dificultad cuando te has leído la saga anterior, aunque no por ello deja de ser atrayente.
Yo por mi parte, estuve más atenta a la relación amorosa entre Will, Jem y Tessa, que de lo que ocurría. Es tan de ensueño... Will es de ensueño, Jem es de ensueño. Son dos chicos increíbles y totalmente opuestos, pero que están muy unidos el uno del otro. Jem es muy amable y sincero, mientras que Will frecuenta bares de mal gusto, se emborracha con frecuencia y es bastante egocéntrico. (En el siglo XIX, eso estaba muy mal visto). Son el yin y el yan. Yo no sería capaz de elegir entre los dos, y en el libro deja muy abierta la pregunta de ¿a quién escogerá Tessa? Una parte de mi desea que sea Will, es el malote, todas elegimos al más malo.
Ella es también un personaje interesante. Su poder de cambiar de forma sin ser una bruja es increíble. Que tipo de subterráneo es ella, es también una de las cuestiones que acompañan a toda la historia.
En un principio, Tessa viaja a Londres para averiguar sobre el paradero de su hermano, del que hace mucho que no tiene noticias. Pero cuando llega y la raptan descubre lo que es en realidad. Pero ¿cómo puede cambiar de forma sin ser una bruja? ¿cómo ha heredado ese poder si sus padres eran simples humanos?  Ella es muy fuerte y luchadora. Aunque por fuera se muestra capaz de soportarlo todo, por dentro sufre muchísimo.
Jessamine es un personaje que ya no me gusta tanto. Considera a todo el mundo inferior a ella, y odia por encima de todo ser Cazadora de Sombras. (Admito que aceptaría su puesto sin dudarlo). Sus padres eran ricos y le dejaron una gran suma de dinero que gasta para lo que más quiere y desea. Es una chica normal de esa época, y por lo tanto tiene las mismas ambiciones: casarse con un buen marido y tener hijos.
Nate, el hermano de Tessa, y es adicto al juego. Acumula deudas y deudas, y viaja a Londres para ganar dinero y pagarlas. Cumple el papel de cordero inocente durante todo el libro, me asombró muchísimo el final.
En conclusión:
Lo que más he disfrutado de este libro ha sido la historia de amor. Es lo que más me gusta de las novelas. Combinado todo con una trama interesante y un ambiente tan distinto como puede ser el de la época victoriana, lo vuelven... irresistible. Se lleva 5 estrellitas!!!

Podría haberlo evitado

¿Nunca os ha pasado de saber que algo está mal, y aun así, lo seguís haciendo? ¿Qué es aquello que nos impulsa ha seguir haciendo aquello? ¿Por qué?
En estos momentos, acabo de cometer la mayor estupidez de mi vida. Lo más gracioso es que antes de hacerlo, ya era consciente de lo que supondría. Pero un maldito sentimiento hizo que me olvidará de las consecuencias. Y ahora estoy en medio de una encrucijada de... problemas.
Yo me suelo llevar por la razón. Normalmente, antes de decidir algo valoro los pros y los contras. Pero hay veces en que me dejo llevar por el "corazón" en lugar de por la "cabeza". Casualmente, todas esas veces están seguidas de problemas. Y aun así, sigo cometiendo el mismo error.
Pero es que... decidir siempre con la cabeza acaba siendo aburrido. Hacerlo por lo que te dicten los sentimientos es más espontáneo y emocionante. Convierte el mundo en algo más romántico e inesperado. Por alguna razón que desconoco, esa vía solo me crea invonvenientes. Ya sea con mis seres queridos, con los estudios, con los amigos... No importa. En un lugar de mi mente hay una vocesita que siempre me recuerda lo que ocasionan las decisiones tomadas por los sentimientos, pero que se calla en los momentos que más la necesito. ¿Dónde estás cuando debo tomar una decisión importante? Es entonces cuando me nublo y elijo la dirección equivocada. Mira tu por donde acaban saliendo los tiros.
Yendo al centro de la cuestión, ya podéis adivinar cual fue la manera en que decidí seguir haciendo esa estupidez. Ahora me doy cuenta de que si me hubiese callado en ESE MOMENTO, solo en ese momento, podría haber evitado todo lo que esta por llegar.

19.AAD

sábado, 22 de diciembre de 2012

Decaída (Siempre Me Quedará, de Bebe)

Caigo de espaldas sobre el suelo. La lluvia moja mi cabello, mis hombros. Siento la ropa más pesada adhiriendose a mi piel. Cierro los ojos frente al cubierto cielo, que lleno de nubes me impide ver las estrellas.
Escuchó en la lejanía las olas del mar chocando contra las rocas, irrumpiendo en el perfecto repiqueteo de las gotas de lluvia. Pero aun así es como si todo estuviese en silencio. Al final, no me queda nada.
Aquel que un día estuvo se ha ido. Se marchó, huyó de mi presencia. Y yo lamento no seguir teniéndole cerca. Es como si me hubiese abierto un enorme agujero en el pecho, y ahora continua sangrando. Los bordes no habían tenido tiempo de saturar y mientras, un dolor de vacío me quemaba. El vacío en el lugar donde antes había estado mi corazón. Es el precio que debo pagar por haberse lo ofrecido.
Poco a poco me obligo a abrir los ojos. No voy a llorar, no puedo. Creo que no tengo lágrimas para hacerlo. El muro ya se ha alzado. Un muro, una coraza, que me protege de los estímulos del exterior. Impide la entrada de cualquier elemento externo... Había leído de él en libros, en novelas de amor y depresión,  nunca había pensado que existiese. Pero aquí estaba. Lo notaba, lo sentía, intentando cubrir el hueco existente en mi pecho. Iba subiendo, escalando cada centímetro, cada milímetro de mi cuerpo, obligándome a olvidar a aquel que me convirtió en su día en la mujer más afortunada, más feliz, más... viva.
Ahora todo se me hará ameno, todo caerá en la rutina. Me veo a mi misma caminando por una vida vacía, carente de sentido. Había caído en una espiral que acababa en un minúsculo mundo desierto, despoblado, donde me arrastraba con enervante y lastimera lentitud. Lo único que me mantenía en pie, sería saber que existió aquel maravilloso ser que cubrió de luz todo lo que ahora está sumido en la oscuridad. Que hubo un tiempo en que estuvo a mi lado.
Lo único que me atará a esta vida será lo que poco a poco se hará borroso y dudoso, como una ilusión.
Entre todo ese vacío, siempre me quedará el recuerdo.

lunes, 17 de diciembre de 2012

Decepciones

La decepción se presenta de maneras diversas. Una de ellas es la material. Puede ser una noticia inesperada...aunque la mayoría de veces suele ser inesperado. Pues eso es lo que me ha ocurrido hoy....
La decepción es un sentimiento habitual en mi. Normalmente las cosas no me salen como deberían. Y eso puede ocasionar muchos contratiempos, que en mi caso son autocastigos. Destesto fracasar pues cuando lo hago, de una manera bastante humillante, no puedo evitar llorar. Las lágrimas caen solas. Y no puedo evitarlo. Imaginaos lo incómodo que resulta en clase. Cuando saco una mala nota, o alguien se burla de mi. Sí, es bastante ridículo. Pero el caso es que para evitar hacerlo, para evitar fracasar, doy todo de mi, hasta la última gota de mi esfuerzo. Lamentablemente, a veces ni eso es suficiente por lo que acabo frustando más y más... Y empiezo ha pensar que otra vez he vuelto ha hacer algo mal. Al final, acabo esforzándome múchisimo más. Llega un día en que...exploto. En que pongo todo lo que tengo y  sigo sin conseguir nada.
En otras ocasiones las decepciones llegan después de un largo periódo de logros. Es bastante enervante. Después de tanto tiempo logrando lo que te  proponías...
Durante toda la vida las decepciones estarán presentes. Suena bastante triste, pero no deja de ser cierto. En algún momento tienen que llegar los baches ¿No? Lo bueno es que con suerte no habrá muchos.