viernes, 31 de enero de 2014

Heart By Heart, Demi Lovato

Entonces, tu alma encuentra el alma que estaba destinada a encontrar.
Toda tu vida soñando, esperando. Y de repente, descubres que sus ojos reflejan perfectamente los tuyos, que tu mano se siente segura en la tuya, que nadie más puede mirarte de esa forma. 
Y sonríes, pensando "sí, es él".


miércoles, 29 de enero de 2014

Aquí estaré esperando (When The Darkness Comes - Colbie Caillat)

Eres un ser misterioso, singular. Lleno de comentario sarcásticos y frases ingeniosas. De guiños y sonrisas atractivas. De caminar y porte orgullosa, de cabeza y mente cerrada.
Eres un ser de belleza imposible. De facciones angulosas, de rasgos perfectos. Cada esquina, cada curva. Cabello rubio, largas pestañas. Ojos dorados, labios rosados. 
Eres un ser que deslumbra. Con cada paso, cada palabra. La gente te mira al caminar, no puedes evitarlo. 
Pero tienes sombras moradas bajo los ojos, mirada perdida, gestos nerviosos. 
Tienes las noches vacías de sueño y el día vacío de ganas.
El caminar pesado, cada paso cuesta. 
Esas sonrisas ladeadas, seductoras; esos guiños ligeros, encantadores. ¿Cúando fueron los últimos?
Y en el fondo todos sabemos que estás perdido. Que todos los fantasmas han podido contigo. Que no podrás llevarlo solo. 
Pero aquí estaré esperando a que mis chistes te hagan sonreír, y que mis nanas logren hacerte dormir.
Rezando cada noche, con la esperanza de que me dejes quedarme hasta el final contigo. 

miércoles, 22 de enero de 2014

Escrito #12

¿Qué puedo decirte? Te extraño. A veces más, a veces menos. Pero todas son difíciles. 
Las peores son las noches frías, porque no estás allí para abrazarme. No estás allí para tranquilizarme tras mis pesadillas, ni para desearme las buenas noches. Empiezo a pensar y me acuerdo de todo, de los limitados besos, de los apurados abrazos. Recuerdo el cosquilleo en el estómago, el sabor en los labios, tu olor en mi ropa. Lo bien que se sentía poner mi cabeza en tu hombro y que me abrazaras por la espalda. Lo bien que encajaban mis dedos entre los tuyos. 
Cada vez es más duro. Porque me acuerdo pero a la vez me olvido. El color de tus ojos, el sonido de tu sonrisa, el hormigueo de tus caricias. 
Extraño estar contigo, frente a frente, cara a cara. 
Ojalá estuvieses aquí, a mi lado, para poder abrazarte como la primera vez,
Pero no estás, y eso es lo más difícil. 

Injusto.

El mundo lo mueve gente egoísta. No lo mueven los soñadores ni los altruistas ni los humildes. Lo hacen los crueles, los mentirosos y los interesados. Lo mueven las avaricias y las codicias de aquel que siente que tiene derecho a tenerlo todo a cambio de nada. Lo mueven los carentes de escrúpulos que no les importa usar a otros para lograr sus medios. Lo mueven los que dicen que el fin justifica los medios.
Y es que por gritar más alto no tendrás razón, ni por comerle la cabeza a alguien lograrás tenerla. 
Imponer tu opinión acallando las demás no hace que las otras desaparezcan. 
Por una vez me gustaría que aquellos que se creen con derecho a llevar la voz cantante no ganen. Sin embargo, ahí ven al político mentiroso que no cumplió ninguna de sus promesas. Ahí ven a la gente obliga, que castiga y sentencia a quien no piensa como ellos. Ahí lo ven, ahí están. 

sábado, 18 de enero de 2014

Proyecto de vida.

En nuestra clase de Ética estamos programando nuestro proyecto de vida. Realmente eso me parece bastante estúpido. ¿Para qué quiero yo planear mi vida entera si dentro de una semana tengo un accidente de tráfico y me quedo paraplejica? ¿Para qué tengo que apuntar en un papel si quiero casarme, tener veintisiete hijos y visitar la tumba de Nefertiti para que un profesor me ponga nota? ¿Y si en ese proyecto escribo que quiero matar a mi profesor de Ética con un cuchillo de carnicero? ¿Qué hace? ¿Me suspende por un proyecto de vida sociopata? Realmente es algo sin sentido.
Si ahora voy yo y apunto que mi proyecto de vida es de aquí a un mes como máximo, y que pasado ese mes planeo otro proyecto de vida totalmente diferente, ¿contaría? ¿Y si lo hago de aquí a una semana? Tengo quince años, ni si quiera sé que voy a ponerme mañana, ¡Cómo voy a saber a que me quiero dedicar dentro de cinco años!
Puedo tener una vaga idea, pero sé perfectamente que lo que quiero ahora, no lo querré cuando tenga que elegir carrera.
Una persona sabia a quien admiro muchísimo me dijo:c "Tú imagina que tu vida es una casa; puedes comprarla o alquilarla, pero si la compras la hipoteca será de aquí a quince, veinte, veinticinco años, ¿y tú qué sabes si te va a servir o seguir gustando dentro de quince, veinte, veinticinco años? Sin embargo, es más cómodo que alquilarla. Pero si la alquilas puedes irte y dejarla cuando quieras. La vida es así. Puedes anclarte a algo y pensar que lo amarás de por vida, o dejarlo medio atado para que cuando lo quieras dejar sea fácil. Mi consejo es que alquiles. Es más sencillo tomas decisiones cuando no estás ligado a nada".
Así que, señor profesor de Ética, se puede decir que mi proyecto de vida es alquilado.

jueves, 9 de enero de 2014

Escrito #11

Pensaba que ahora podría resultarnos más fácil. Que nos llevaríamos mejor, que no discutiríamos, que no nos haríamos daño. Creía que me entenderías más rápido ahora, creía que sería más paciente y menos rencorosa. De verdad lo pensaba. De verdad lo creía. Pero una vez más entre tantas estaba equivocada. Soy más orgullosa, más impaciente. Discutimos y de alguna forma lo siento igual que antes. Decimos "perdón, me he pasado" pero volvemos a hacerlo. Decimos "lo siento, no debí haberlo dicho", pero volvemos a hacerlo. Una y otra vez, volvemos a hacerlo. Ha pasado a penas un mes, pero sé como va a ser el siguiente. Y no podemos cambiarlo. No podemos cambiar lo que somos, lo que pensamos. No cambiaré mi forma de pensar ni de actuar ni de hablar ni de expresarme, y tú tampoco lo harás.
Sé que prometimos empezar de nuevo, olvidarlo todo. Pero no puedo olvidarlo. No puedo hacer desaparecer de mi mente todos los momentos malos con un chasquido de dedos. Y como toda persona, aprende de sus errores, y bien sé por dentro en como acabará esto, y como acabaremos actuando.
No quiero volver a hacerte daño.