sábado, 31 de enero de 2015

Unos cuantos versos cortos ~ III

¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
u el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.

Calderón de la Barca


Unos cuantos versos cortos ~ II

Es un sueño la vida.
Pero un sueño febril que dura un punto;
cuando de él se despierta.
se ve que todo es vanidad y humo.

¡Ojalá fuera un sueño
muy largo y muy profundo!
¡Un sueño que durara hasta la muerte!...
Yo soñaría con mi amor y el tuyo.

Gustavo Adolfo Bécquer

Unos cuantos versos cortos ~I

En el verso hay más sangre que tinta
en la tinta mas sombra que nada
en la nada hay más algo que alga
y ese algo se mueve y reluce
y nace la palabra.

Gloria Fuertes

jueves, 29 de enero de 2015

Can you paint with all the colors of the wind?


Escribir a lápiz debería estar prohibido, porque a medida que la historia va avanzando, las páginas anteriores se van borrando. Es imposible reescribirlo todo como la primera vez, nunca te quedará igual.
A estas alturas, debería haber aprendido que el grafito no ayuda a mantener vivo ningún escrito.
Pero es que ya no me quedaba más tinta. Ya desde el principio, empecé la historia con el tintero vacío.

Supongo que en la vida cualquier cosa puede relacionarse con esta metáfora

viernes, 23 de enero de 2015

El sol en Enero.

Al sol se le antoja ser ese brillo en tus ojos cuando me miras. O será que para mí ese pequeño destello me alumbra más que el sol en Enero, ese sol que no llega a calentarte los huesos fríos. 
Ese sol que en Julio resplandece con fuerza y hierbe hasta la sangre. 
Ese sol que en noviembre se va apagando con las nubes. 
Será que al sol se le antoja ser la luz de tu pupila, y a pesar de ser sol de Enero, me hierbe la sangre como si fuese Julio y me oscurece el corazón como en pleno mes de Noviembre.



Por los buenos piropos.


Paperman


jueves, 22 de enero de 2015

"Ayer vi a una chica que sonreía por la calle y no llevaba el móvil en las manos. Sonreía de recuerdos. Una sonrisa en extinción."

Él no sabe
Que ella
Le es inalcanzable.
Espero que jamás lo sepa,
Y viva intentándolo.

miércoles, 21 de enero de 2015

"Te rogué
Porque valías la pena
no por falta de dignidad

Te extrañé,
porque fue hermoso el tiempo compartido,
no porque vivir sin ti no pueda.

Te pedí perdón
porque reconocí mi error,
no porque sea débil mi corazón."

Isabel Miranda de Robles
El presente se ahoga en el borde de la taza de café y en el contorno de tu cintura. Una suave línea curva que nace en las costillas y desemboca en las caderas. Hay momentos en los que parece infinita. Cuando estoy a tu lado y me miras y yo no sé dónde poner la vista, si en tus ojos, en tus labios, en tus piernas. Resisto entonces el deseo de estirar la mano lentamente y recorrer los kilómetros que son la arista de tu mandíbula, el hueco de tus hombros, la longitud de tus brazos.
Pero nunca llego al final.
Me interrumpe el eco de tu voz pronunciando mi nombre y otras palabras que no logro recordar.
Recuérdamelas, que después del te quiero, no logré escuchar nada más.

sábado, 17 de enero de 2015

Es muy simple.
Se resume en dos pronombres personales, ambos en singular y carentes de género.
No habrá un "y así acaba", sino un "durante". O tal vez un "mientras tanto". Cómo odio los adverbios de tiempo, lo complican todo.
No será bonito, ni feo, ni triste, ni una lista interminable de adjetivos. Así fue. Sin subjetividad, porque eso siempre cambia la historia. Ni objetividad, porque quita lo más emocionante del argumento.
Olvídate de verbos para explicar el transcurso de una acción finita en un infinito espacio de tiempo.
Olvídate de la voz paciente, ¿por qué esperar?
Olvídate del punto, de la coma, del punto y coma.
Porque es mucho más sencillo.
Resume todo ese arsenal de páginas en sólo dos pronombres personales, ambos en singular y carentes de género.
Tú.
Ella.

jueves, 8 de enero de 2015


"I Don't Need To Be Saved" (Regina Spektor - Hero)

No necesito ser salvada.
Aunque me asuste mi propia sombra.
No necesito a un caballero de brillante armadura que venga a rescatarme de la oscuridad del mundo que nos rodea.
Si está oscuro, me enciendo la luz yo solita.
Si hace frío, ya me busco yo la manta entre los huecos del sofá.
Si estoy sola ya me dibujaré mil y un personajes para que me acompañen.
Si estoy triste ya me pinto una sonrisa.
Soy el héroe de mi historia, y  no necesito ser salvada, ni de mí, ni de nadie.

domingo, 4 de enero de 2015


2014.

Ha sido un año largo.
En Enero me fui, y renací siendo otra persona. No físicamente, eso es imposible. Cierto filósofo dijo que el alma es lo único que no cambia, pero no estoy de acuerdo. Había cambiado. Era distinta porque ahora era un yo en singular, que brillaba por si misma y se oscurecía sin más ayuda que su propia sombra. Descubrí que podía ser yo sola, sin nadie más.
Fue un periodo largo, de transición confusa. Me sobraba tiempo para reconocer que tenía talentos suficientes para rellenarlo. Desbordaba literatura. Las musas parecieron recordar mi nombre, y volvieron. Volvieron las más tristes, las más cansadas, las más oscuras, pero por lo menos volvieron.
En Abril encontré descanso, un descanso bastante corto. Vino acompañado con confusión, con interrogantes, con nuevas dudas. El futuro llegó de improviso y toco mi puerta, esperaba que lo recibiese sin ningún reparo. Craso error.
Lamentablemente arremetió Junio con un torrente de desgracias. Y le siguió Julio con una gran laguna de días soleados pero grises, de calor agobiante que asfixiaba, de noches cortas pero interminables, de días largos que parecían no acabar nunca.
En Agosto las musas tristes se fueron. Me abandonaron a mi suerte, con una idea nueva en mi cabeza que crecía y crecía, que parecía que iba a llegar lejos. Fueron días de folios rellenos de tachones, de guiones, de documentos, de manos sucias de tinta. La prosa volvió a mí sin ayuda, sin más inspiración que mi misma.
Septiembre comenzó como un dibujo a carboncillo. Manchado, borroso, negro.
Y de repente se iluminó en un lienzo de acuarelas. Encontré un hombro donde apoyarme sin llorar, unas manos que me tendían ayuda y sosiego. Sosiego y tranquilidad.
Octubre y Noviembre se avecinaron llenos de dificultades, de retos, de fracasos, de esfuerzo que no daba frutos.
Diciembre fue el mismiso ejemplo de la calma tras la tempestad. Enormes olas de  angustia, impotencia, que se sucedían unas tras otras sin descanso. Entonces, los nubarrones negros se fueron, y emergió un rayo de luz.
Ha sido un año largo y complicado. Espero que en este no haya más tormentas que oculten mi pequeño rayo de luz.