sábado, 14 de enero de 2017

Anoche me dijo que quería compartir su vida conmigo,
no le dije que yo llevaba un tiempo queriendo confesarle que no veo una vida sin él.
Hay que estar ciego para no caer en que ya hice de sus sábanas las nuestras, de mis lápices sus dibujos, que en mi cuaderno he tachado mil palabras que hablaban de él pero no nos hacían justicia.
Quiero desayunar a su lado, compartirle café, dejarle más espacio en mi lado del armario

Quiero, joder, y no me estoy echando atrás, que esta vez me quiero quedar, que no tengo miedo de levartarme por la mañana y verle
y abrazarle
y despeinarle
y darle los buenos días
y al día siguiente hacerlo otra vez.

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